Shanghai (Gasgoo)- El 26 de diciembre, una flota de 46 vehículos DEEPAL equipados con sistemas de asistencia al conductor de nivel 3 inició pruebas en carreteras públicas de Chongqing. Este hito representa el primer despliegue a gran escala de vehículos con capacidad L3 en el tráfico cotidiano de China, marcando la transición de la aprobación regulatoria a la aplicación real en carretera y sentando bases cruciales para la comercialización de vehículos inteligentes conectados.
Pocos días antes, el 20 de diciembre, se entregaron las primeras placas oficiales específicas para conducción autónoma L3 a un modelo DEEPAL de Changan Automobile. Emitidas por el Ministerio de Industria y Tecnología Informática de China, estas placas constituyen la autorización nacional formal para que los vehículos L3 circulen en vías públicas. El avance de Changan refleja años de inversión sostenida. Desde el lanzamiento de su programa de conducción autónoma L3 en 2017, el fabricante ha progresado constantemente en su hoja de ruta tecnológica, culminando con la obtención de la primera placa L3 oficial del país.
El camino hacia este hito ha sido gradual pero decisivo. En noviembre de 2023, Changan obtuvo 17 permisos de prueba L3 para autopistas y vías rápidas. En junio de 2024, fue incluido entre el primer grupo de nueve empresas seleccionadas para programas piloto nacionales de acceso L3. En diciembre de 2025, la compañía recibió la aprobación formal para que sus vehículos inteligentes conectados iniciaran pruebas en carreteras públicas, y la marca DEEPAL finalmente obtuvo la primera placa L3 oficial.
El despliegue a gran escala de DEEPAL está respaldado por la sólida base técnica y el compromiso de I+D a largo plazo de Changan Automobile. El fabricante opera una red global de I+D colaborativa que abarca diez ubicaciones en seis países, con más de 200 laboratorios en 16 áreas técnicas. En los últimos cinco años, el gasto acumulado en I+D superó los 60.000 millones de yuanes.
Los observadores de la industria destacan la clara distinción entre los permisos de acceso L3 emitidos a nivel nacional y las licencias de prueba concedidas localmente. Los primeros, reconocidos por las autoridades de seguridad pública, tienen el mismo estatus legal que las placas vehiculares estándar y permiten la participación completa en programas piloto oficiales en carretera. Esto facilita la recopilación a largo plazo y de alta frecuencia de datos de conducción reales, una base esencial para validar la confiabilidad y usabilidad del sistema, y un paso crítico para llevar la industria china de conducción autónoma de la producción en masa hacia aplicaciones de mayor calidad.
Por el contrario, los permisos regionales de prueba son temporales y tienen un plazo limitado, diseñados principalmente para la validación técnica. Los vehículos que operan bajo dichas licencias permanecen en la fase de desarrollo y prueba, no en un uso comercial real.
A medida que se acerca el final de 2025, DEEPAL ha mantenido un fuerte impulso. Además de lanzar la primera flota a gran escala de China de vehículos L3 con licencia oficial en vías públicas, la marca anunció la finalización de una ronda de financiación Serie C de 6122 millones de yuanes, proporcionando nuevo capital para apoyar la continua innovación en tecnologías de vehículos inteligentes y eléctricos.



